El vecino del Noreste estaría a punto de pedir apoyo a la Argentina para aumentar el arancel externo común del Mercosur que se le cobra a los vinos –y otros productos– a los países que no sean de este mercado sudamericano. Esta decisión beneficia, en principio, al exportador argentino …
Lo que preocupa al sector es que, junto con ello, Brasil quiere modificar el precio base con el que entran los vinos argentinos a ese mercado.
Actualmente es de 8 dólares para la caja de 12 botellas y el mismo valor para 10 de tetra. Ese precio obedeció a una autolimitación que se impuso en 2004 la Argentina a raíz de reclamos brasileños por el aumento de nuestras exportaciones, en un marco de conflicto en el comercio bilateral. Actualmente Brasil sostiene que es necesario retocar el precio porque se ha depreciado el dólar mientras que el real se ha robustecido.
Sin embargo, ni el sector público ni el privado argentinos estarían dispuesto a modificar esa base. El tema fue motivo de una reunión en la Cancillería entre los actores interesados de nuestro país. “De cualquier forma, no ha habido ningún pedido oficial en ese sentido”, advirtieron los protagonistas del encuentro: Coviar, Bodegas de Argentina, UVA, Bodegueros del Este, Acovi (cooperativas), INV y gobiernos de Mendoza, San Juan y La Rioja.
Desde sectores empresariales, empero, se señala que la Argentina no quiere entrar en conflicto por las exportaciones a Brasil, más teniendo en cuenta que a partir de 2011 entrará a regir el arancel cero entre Brasil y Chile. Este último país sigue siendo el principal vendedor de vino al mercado brasileño. Y con esa ventaja arancelaria su papel seguramente tenderá a crecer.
Exportadores indicaron que Argentina y Brasil deben seguir trabajando sobre el aumento del consumo, “algo que favorecerá a los productores brasileños y de nuestro país”, aseguran. Un estudio del mercado ya se encuentra avanzado y sería dado a conocer el próximo semestre.
Una idea relacionada con el trabajo conjunto –de acuerdo a elaboradores cuyanos– es colaborar para que Brasil haga mosto. De esta forma podría sacar al exterior volúmenes provenientes de variedades no viníferas. La tarea se podría complementar y, para reducir stocks, Brasil podría exportar –vía mosto o a granel– un porcentaje de excedentes provenientes de tintas, mientras que la Argentina lo haría de blancas. “Una especie de acuerdo Mendoza - San Juan, pero llevado a nivel sudamericano”, compararon voceros vitivinícolas con tono optimista.