Las ventas crecieron 37% en los primeros siete meses, comparadas con las de 2006. La industria vitivinícola se prepara para romper la barrera de los 400 millones de dólares de exportación al cabo de este año. En los primeros siete meses de 2007 las ventas al exterior de vino embotellado alcanzaron los US$ 215 millones -lo que implica un crecimiento del 37,7% en relación con el mismo período de 2006- y en el sector confían en cerrar el año con un nuevo récord histórico.
"La tendencia en la Argentina es crecer a una tasa mayor que la de los países competidores. No hay que perder de vista que hace dos años las exportaciones de vino eran un cuarto de las de los chilenos y este año vamos a terminar en la mitad", explicó José Alberto Zuccardi, presidente de la bodega mendocina Familia Zuccardi y director de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), que impulsa el plan estratégico para la industria argentina, con el objetivo de que en 2020 las exportaciones del sector alcancen los US$ 2000 millones.
En lo que va de 2007, el crecimiento del sector es impulsado por la demanda en los países desarrollados como Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, que juntos representan casi la mitad de las compras de vinos argentinos.
"Este año el mercado norteamericano se está consolidando como el principal destino para los productos argentinos, con un alza interanual del 42 por ciento", destacó Zuccardi.
Esa plaza también juega un papel destacado en materia de precios, ya que el promedio de las exportaciones argentinas a ese país se ubica en 31 dólares por caja de doce botellas, mientras que el promedio al resto del mundo se ubica en los 23 dólares.
"La evolución de las exportaciones argentinas muestra una tendencia similar a la del consumo mundial, inclusive con tasas más elevadas en el segmento de precios más alto", destacaron en la Coviar.
Otro de los mercados que muestra tasas de crecimiento más altas a la hora de adquirir vinos argentinos es el canadiense, que en los últimos meses casi duplicó sus compras hasta superar los US$ 20 millones entre enero y julio de este año.
Cambio de tendencia
Canadá además tiene la particularidad de que la mayoría de las compras de vino no la hacen empresas privadas como supermercados o importadores, sino consorcios gubernamentales ya que en el grueso de las provincias de ese país la venta de bebidas alcohólicas está monopolizada por el Estado.
"Los monopolios de las provincias canadienses nos dieron un espacio importante de ventas en sus locales, pero una vez que se ingresa con el producto para que sigan comprando los vinos argentinos es clave que el público los demande", explicó Zuccardi.
El crecimiento de la presencia argentina en el mercado internacional se explica, en gran parte, a partir de la caída de la participación de los productores tradicionales, como Francia e Italia, que en los últimos cinco años registraron caídas del 12 y del 10% en sus exportaciones, respectivamente.
Igualmente, en el sector alertaron que los países del llamado Viejo Mundo -por contraposición a los del Nuevo Mundo, como la Argentina, Chile, Australia, Sudáfrica y Estados Unidos- están comenzando a reaccionar para frenar la baja en sus ventas.
"En los próximos años la tendencia a sustituir vinos del Viejo Mundo por los del Nuevo Mundo sufrirá una retracción, como consecuencia de que países como Italia o Francia están modernizando su oferta de productos", pronosticó Eduardo Sancho, presidente de la Coviar.