Desde varios sectores agroindustriales salieron ayer a advertir la preocupación porque con la baja de la divisa norteamericana se están achicando los márgenes para vender en el mercado mundial. Agregaron que las bajas en el dólar, junto con los aumentos de insumos internos, la inflación y el cambio en la modalidad de pagos -sin contar problemas como la falta de combustibles y los cortes de rutas- están conspirando fuertemente en este momento contra la rentabilidad de las exportaciones locales.
“Los costos en pesos van aumentando y si el dólar sigue bajando, las ventajas conseguidas con la devaluación están todas perdidas. Eso impacta más en actividades que tienen mucho valor agregado de mano de obra, frigoríficos y fletes”, dijo Maximiliano Turcuman, gerente de Expofrut y exportador de uvas de mesa.
-¿Está preocupado?, se le consultó ayer al calero Joaquin Ares, que vende el 80% de su producción a Chile.
-”La verdad que sí. Nos hace un daño terrible la baja del dólar, puertas adentro y en el exterior. Nosotros cobramos en pesos en Chile y allá lo debemos transformar en dólares para traerlo aquí. Ahí ya perdemos porque allá el dólar ha bajado muchísimo. Y encima, aquí también está bajando esa divisa. La verdad que nos sentimos muy perjudicados, son épocas malas para el exportador”.
“Estamos preocupadísimos”, dijo el pasero Alberto Cassab. “Con los aumentos que tenemos en pesos, cada vez necesitamos más dólares para tener rentabilidad”, se quejó.
Estos dos empresarios fueron más allá del dólar. “A eso se suma la falta de combustible, hace 10 días estamos sin gas, los camiones no consiguen gasoil para ir a Chile y el túnel está cerrado!”, dijo Ares. “Y nosotros estamos exportando las pasas a Estados Unidos, Brasil, Venezuela y Taiwan con mucha dificultad por la falta de camiones, el paro del campo y la cordillera cerrada. El mes pasado, de 15 contenedores solo hemos podido embarcar 3″, dijo Cassab.
El sector de vinos no quedó fuera del nerviosismo generalizado. “la baja del dólar afecta, pero todavía no es importante. Hay una situación mucho mas profunda que es la suba interna de los insumos y los cambios en la modalidad transaccional, la forma de pago. Antes uno compraba las botellas y las cajas de cartón y las pagaba a los 30, 60 y 90 días. Hoy todo es de contado y a muy corto plazo. Los exportadores quedamos muy descalzados cuando cobramos la exportación”, señaló.
Además, todos destacaron que el dólar real del exportador es mucho mas chico, descontadas las retenciones y el IVA: Hablan de un valor final de 2,60 o 2,70 pesos.
“Indudablemente nos esta afectando muchísimo. Una por la relación de precios al bajar el dólar y otra porque hay una perdida importante desde el momento que se hace la operación y el momento que se llega a concretar el pago”, agregó Horacio Ripalta, gerente de la Cámara de Bodegueros.
Fuente: Diario de Cuyo | Elizabeth Pérez