Las repercusiones del evento más importante del año dentro de la industria vitivinícola, organizado por Bodegas de Argentina y Área del Vino. Ocho expositores mostraron sus ideas sobre cómo deberán ser los próximos pasos de nuestro país. Cómo queda posicionada Argentina con relación a sus competidores. Con la presencia de más de 800 acreditados, en el Salón Da Vinci de Palmares Bureau se encontraron todos los popes de la industria vitivinícola para analizar qué estrategias deben llevar adelante para seguir creciendo en los mercados internacionales. La jornada de trabajo comenzó a las 9 de la mañana tal como estaba previsto con la primera conferencia sobre el “Diagnóstico de situación de la vitivinicultura argentina” a cargo de Javier Merino. Allí el director de Área del Vino expuso un trabajo de investigación de Bodegas de Argentina que mostró un análisis estructural del sector, sus principales fortalezas y debilidades frente a un mercado mundial altamente competitivo y dinámico.
“Argentina tiene una posición competitiva muy interesante en el mercado de vinos y hemos avanzado mucho en este sentido. Todo indica que a nivel internacional las principales variables van a seguir afectando positivamente, lo que quedan son dudas acerca de factores internos de competitividad que nos podrían afectar, como es la inestabilidad de los precios y en segundo lugar el poco financiamiento para el sector”, dijo Merino.
En segundo lugar expuso el representante de Euromonitor, Ignacio Pons. En este caso, el argentino realizó una revisión de los distintos mercados donde se venden los vinos argentinos y su comparación con la situación de los vinos de los países competidores.
Johan Van Rooyen fue el tercer expositor de la jornada y estuvo encargado del análisis global de las principales acciones de los países para competir con éxito en la vitivinicultura mundial. Sobre el caso de Sudáfrica Van Rooyen sostuvo que “es importante que la industria toda se reúna en una sola voz y que esta sea representativa de la industria en su conjunto, desde los que trabajan la tierra hasta los bodegueros”.
Alejandra Aisenberg fue la encargada de presentar el informe final sobre el trabajo de investigación cualitativa que realizó el TNS Gallup Argentina en cinco países sobre la percepción de los vinos argentinos en Brasil, México, Estados Unidos, Reino Unido y Dinamarca.
“Una de las principales conclusiones del trabajo es que existen diferentes percepciones de nuestros vinos y que estas están íntimamente relacionadas con la percepción que tienen de nuestro país”, sostuvo Aisenberg.
Por su parte, Susana Balbo, presidente de Wines of Argentina, sostuvo luego de la conferencia que “desde la entidad se encargó el estudio de Gallup para marcar las pautas de trabajo para los próximos 3 años”.
“La relación entre la banca y la industria está mejorando. Los números mostraron que el crédito bancario al sector ha crecido rápidamente, no obstante no ha crecido tanto en créditos para vid”, sostuvo Mario Vicens, encargado de la situación del mercado financiero y de capitales de Argentina y su relación con el crecimiento y las necesidades de inversión de las vitiviniculturas.
Sobre la situación y perspectivas para crecer en el mercado de vinos ruso, Igor Serdyuk sostuvo que “el segmento de vino crece aproximadamente el 8 % por año en volumen en Rusia, y el 15% en lo que respecta al precio, que lo hace uno de los mercados de vino más dinámicos en el mundo”.
Ya sobre el final Jorge Picos habló del mercado de Estados Unidos, uno de los más importantes para nuestro país. En este sentido dijo que “antes de llegar a Argentina estaba convencido de que el Malbec tenía grandes posibilidades en el mercado estadounidense, hoy con la experiencia que he tenido aquí, no me cabe ninguna duda que es la bandera de los vinos argentinos”.
El mercado de Asia es uno de los objetivos de penetración de las bodegas argentinas por su magnitud. Sobre las estrategias para ganar espacios en estos países Bruno Yvon del grupo Moet Hennessy sostuvo que “Argentina tiene una gran chance con los vinos en Asia, porque tiene un excelente terroir y variedades como el Malbec y el Torrontés, Asia es el mercado del vino que más crece porque hay muchos nuevos consumidores que quieren probar nuevas cosas”
Las repercusiones entre los asistentes
A la cita no faltó nadie y cada uno de los asistentes tuvo su reflexión sobre lo que escuchó durante la jornada.
Gustavo Agostini, enólogo de Chandon, puso el énfasis en los varietales a la hora de hablar de las fortalezas que tiene el vino argentino en el concierto de países exportadores. “En la parte enológica estamos muy bien, pero en logística y marketing hay que ver lo que hacen Nueva Zelanda y Chile para hacer cosas similares, ya que en los próximos años veremos mucho más crecimiento de lo que vemos hoy” sostuvo.
“Argentina está trabajando seriamente desde hace muchos años en exportaciones. En las charlas hemos visto los desafíos a los que se tiene que enfrentar el vino argentino, lo que nos demuestra que todavía somos muy pequeños y que tenemos falencias a las que hay que hacer frente”, dijo Cecilia Razquin, gerente de Exportaciones de Bodega Catena Zapata.
Para Jorge Riccitelli, enólogo de Bodegas Norton, las ventajas en exportación que tiene Argentina se resumen así: mano de obra más barata, calidad estándar y tipo de cambio conveniente para el resto del mundo. Entre las desventajas citó que “estamos muy lejos del mundo, sin embargo cada vez estamos aprendiendo más que ser competitivos significa que debemos tener un departamento de exportaciones para llegar al cliente”.
La propietaria de la ex Kendall Jackson, hoy Bodega Tapiz, Patricia Ortiz, evaluó que “el cambio alto es lo que nos permite seguir sosteniendo el nivel de exportaciones”.
En cuanto a la calidad subrayó que “estamos al nivel de los mejores mercados, eso se ve en el crecimiento, en el reconocimiento y en la llegada a los medios internacionales. Hay un interés creciente por lo que sucede en Mendoza a nivel de vinos”. Puntualmente sobre el Foro ponderó el nivel de síntesis de los expositores para brindar datos precisos “que nos permitirán sacar conclusiones”.
Milton Kuret, Gerente General de Nieto & Senetiner y uno de los moderadores del Foro, puso el acento en el camino que aún le queda a la Argentina por delante, en relación a lo que han hecho otros países del Nuevo Mundo, como Australia. Detalló que “es necesario avanzar en investigación, desarrollo tecnológico y nivel de inversión de las bodegas, como en Australia donde todo el país acompaña, ya que el vino se convierte en algo cultural, y pongo el ejemplo de Australia porque siempre lo mencionamos como un ejemplo a seguir. La imagen, de hecho, tiene mucho peso en la venta”.
“Todavía falta consolidar la imagen de Argentina en un solo bloque para ganar mercados atractivos” destacó el enólogo de Bodegas Callia, Oscar Biondolillo
“La exposición de Ignacio Pons reveló una serie de datos muy interesantes y creo incluso que muchos se sorprendieron con respecto a la posición del Cabernet y el Merlot, que están entre primero y segundo en cada país, realmente es muy interesante. Nos queda mucho por crecer”, resaltó Leonardo Arútalo, enólogo de Bodega Altus.
Tras visitar varios países vitivinícolas el enólogo de Salentein, Laureano Gómez, destacó que nuestra industria tiene “mucha ventaja sobre países estructurados como Italia, España y Francia”. Puntualizó que “el precio de la hectárea es mucho más bajo que en cualquier país europeo, y pese a que tenemos una carga impositiva fuerte, las regulaciones son mucho más flexibles que en otros países, esto hace que los inversores sigan llegando. Es un momento que debe aprovecharse, y esto se hace sin apartarse del modelo de calidad. No existe otra salida”.
“La calidad sumada a los precios acordes que se están cobrando por el vino están entre nuestras mayores fortalezas. Esto combinado con otros factores, como las bodegas, la organización social de la zona, e incluso la cultura”, dijo a Día a Día del Vino, Enrique Toso, de Bodegas Toso.
El presidente de Bodegas del Fin del Mundo, Julio Viola sostuvo que “todavía no estamos preparados para un mercado como es China, no tenemos ni la estructura ni la fortaleza para un país con esas características, para llegar hasta ahí tenemos que agrupar muchas bodegas argentinas de esa manera ir conquistándolo. Nos conviene hacer foco en América y en países del norte de Europa, que no demandan un gran esfuerzo”.