Este miércoles comenzó una nueva edición de la Feria de Vinos y Bodegas que desde hace 8 años se realiza en La Rural de Palermo, con dos invitados de lujo: los críticos Miguel Brascó y Fabricio Portelli, quienes ofrecieron su selección preferida de vinos argentinos, clasificados en 3 categorías, los de menos de 25 pesos, de 25 a 50 pesos y los de más de 50 pesos.
"Mi recomendación a los argentinos es que tomen vinos de menos de 50 pesos -disparó Brascó- porque las bodegas hacen esos vinos para el gusto y el paladar de los argentinos. En cambio, de los vinos de 50 pesos para arriba, las bodegas hacen muy pocas botellas y se hacen pensando en el finlandés que va a ponerse con 100 euros para quedarse con esa fantástica botella de vino argentino indiano remoto de Sudamérica".
Esta es la selección de Miguel Brascó:
- Menos de 25 pesos: San Felipe Cepa Tradicional (Bodega Felipe Rutini)
- De 25 a 50 pesos: Montchenot (Bodega López)
- Más de 50 pesos: Mariflor Pinot Noir (Val de Flores/Michel Rolland)
Selección de Fabricio Portelli:
- Menos de 25 pesos: Yauquén Cabernet Malbec (Bodega Ruca Malén)
- De 25 a 50 pesos: El Felino (Viña Cobos)
- Más de 50 pesos: Mendel Malbec (Mendel Wines)
Para elegir un vino, Brascó recomendó utilizar el sistema de las 3 copas, 2 copas y 1 copa. "Cuando ustedes estén discutiendo en un restaurante respecto de qué vino es mejor, lo que tienen que hacer es esperar a que termine la comida y mirar en las copas cuánto vino queda". Los vinos de 3 copas son los que uno toma una primera copa, que luego llama a una segunda y a una tercera "y podríamos seguir así indefinidamente, si no fuera que la comida se termina", afirmó Brascó. Los de 2 copas, en cambio, "uno toma la primera copa y llega a la segunda con dificultad". Y los de una sola copa son los peores, porque uno los prueba y no puede seguir tomándolos.
A diferencia de Brascó, Portelli sostuvo que no se pueden englobar a todos los vinos modernos dentro de la categoría de 1 copa porque muchos de ellos "quizás tienen mucho potencial y salen al mercado antes de lo que deberían salir por una cuestión netamente comercial y de necesidad de las bodegas, pero que son vinos pensados para que la gente los disfrute durante muchos años".
Para terminar, una de Brascó: "ustedes piensan que el trabajo fundamental de un periodista de vinos es escribir crónicas sobre los vinos. Pero no es así. En realidad, lo que hace es contestar preguntas en las colas de los supermercados y de los bancos de un señor o una señora que se acerca y pide que le digan qué vino tiene que comprar. Vivimos en un universo vitivinícola ininterpretado. Nosotros con Fabricio hacemos un anuario todos los años sobre los vinos de Argentina y probamos casi 1.500 vinos. Ahora, yo tengo un muestreo de 1.500 posibilidades y si en cambio tuviera 1.500 mujeres con posibilidad de tener un romance con alguna de ellas, no tengo un romance con ninguna, porque me vuelvo loco ante la incertidumbre de lo que se llama ´la incógnita de la decisión´".