Una veintena de pequeños productores de Tunuyán dejaron inaugurada la Feria Franca departamental.
La iniciativa, impulsada desde la Agencia de Extensión del INTA La Consulta, involucra a 23 agricultores que producen, en promedio, sobre una superficie de 3 hectáreas.
El nuevo espacio comercial funciona los sábados en la calle Lavalle entre Roca y Saenz Peña de la ciudad de Tunuyán, lugar donde se concentran hortalizas, frutas, flores, aromáticas, huevos y leña entre otros bienes.
Con la Feria se beneficia toda la comunidad. Los productores pueden vender en forma directa su producción a los consumidores y lograr mejores precios. Mientras que los consumidores se benefician al poder adquirir productos frescos, producidos naturalmente y a precios muy competitivos.
Por otro lado las verdulerías de la zona ahora tienen la opción de ir a comprar a un lugar más cercano la mercadería que necesitan en la semana, en lugar de tener que viajar hasta las ferias ubicadas en Mendoza. Esto permite economizar en muchos aspectos. Se hace más eficiente el traslado de la mercadería, que llega más fresca al consumidor.
Cabe apuntar que muchos productos del Valle de Uco son transportados hasta algún galpón de empaque en Mendoza y finalmente a la feria, donde los comerciantes los adquieren para llevarlos a sus verdulerías en el Valle de Uco.
Respaldo institucional
La Feria Franca de Tunuyán constituye un ejemplo del trabajo articulado entre varias instituciones, donde el mayor logro es la integración de un sector productivo departamental que se encuentra en condiciones de inferioridad competitiva.
Por un lado, el INTA - través de sus programas Desarrollo de Los Territorios y Desarrollo Hortícola del Valle de Uco- asiste técnica y asociativamente a los productores participantes.
La Municipalidad de Tunuyán, por su parte, aporta el espacio físico para el funcionamiento y parte de la infraestructura necesaria para la comercialización. El Programa Social Agropecuario, con profesionales conocedores de la problemática de los pequeños productores, aporta los técnicos que trabajan en el lugar, para armar el financiamiento del proyecto.
La comunidad educativa aporta la infraestructura edilicia para las reuniones y allí se generan las demandas y los cursos a través de los cuales los productores y sus familias se van capacitando en temas productivos y de comercialización, entre otros.
El flamante emprendimiento socio-productivo está abierto a todos los pequeños productores del departamento quienes, para poder ingresar, tienen que estar dispuestos a integrarse en un sistema solidario de trabajo y cumplimentar requisitos menores.
Productores, técnicos y responsables de las instituciones involucradas coinciden en reconocer que queda mucho camino por recorrer; pero dicen estar dispuestos a asumir el desafío y seguir trabajando para que la feria franca siga creciendo y ofreciendo un mejor servicio.