La inflación, la escasez de combustible y la crisis del campo con el gobierno, entre otros factores, han logrado enfriar la economía argentina. Con este escenario, entre las bodegas existe la sensación de que esta no será una temporada record y que en efecto, las visitas a bodegas tendrán una menor afluencia que el mes de julio de 2007.
Según datos de la Comisión Nacional de Turismo Vitivinícola de Bodegas de Argentina, durante julio del año pasado llegaron a las bodegas 91.118 turistas, los cuales representaron un 10% del total de turistas que visitaron bodegas durante el 2007. Divididos por provincia, Mendoza fue la que más personas recibió con 62.106, seguida por San Juan que mostró un total de 11577, Salta con 9.284, Neuquén con 3983, Córdoba 1.978, la Rioja 1569, Río Negro con 316 y Catamarca con 305. No obstante, este año para las bodegas el panorama es poco alentador.
Pilar Fontana, jefe de Turismo de Bodegas La Rural, que el año pasado recibió 80.000 personas, señaló a Día a Día del Vino que “parece que julio no va subir demasiado la demanda en enoturismo. Por ejemplo: el fin de semana del 20 de junio, el día domingo no tuvimos casi visitas. Igual creemos que vamos a tener un flujo importante de turismo en julio, siempre y cuando no haya problemas a nivel nacional como paros y cortes de rutas”
Mariela Giovanelli, gerente de Turismo de Bodegas Salentein, sostuvo que “en realidad, está bastante tranquilo el tema de las reservas. Habrá que esperar y ver si se arregla el tema que tiene el país y si eso hace que la gente se anime a viajar”.
Mientras que en el Sur de la provincia de Mendoza, desde una de las bodegas con mayor afluencia de enoturistas (en enero de 2008 recibieron 16.000 personas), Carolina Almonacid, jefa de Turismo de Bodegas Valentín Bianchi, sostuvo que “desde el lunes comenzamos con la actividad de temporada alta, y todavía no se ha notado una gran cantidad de turistas que lleguen a la bodega. Nosotros calculamos que cuando entre en vacaciones la provincia de Buenos Aires tendremos la mayor cantidad de público, lo que se dará a fin de mes”.
Ante este panorama, surgen las preguntas sobre si, de persistir esta baja en el enoturismo, se vendrán los recortes de presupuesto y personal, en especial de guías de turismo. Consultada sobre este tema, la gerente de turismo de Salentein sostuvo enfáticamente que “por el momento, no”.
Se renuevan los circuitos
Aunque las perspectivas para las vacaciones de invierno sean menores, las bodegas no han parado de diseñar nuevos circuitos para atraer a diferentes turistas a sus establecimientos. Así, este año al tradicional recorrido por bodega, Familia Zuccardi incorporó “Classic Wine Tour”. Este programa consiste en un paseo en autos de colección que se inicia en el lugar donde se encuentre alojado el turista hasta la Finca Maipú de Familia Zuccardi, ubicada a 40 km al este de la ciudad de Mendoza. Una vez en el lugar, el paseo en estos autos continúa a través de los viñedos, realizándose tres paradas en cuarteles donde crecen las variedades Cabernet Sauvignon, Malbec y Chardonnay. En cada una de estas pausas se degustan distintos vinos de estas cepas con la guía de Sommeliers. Terminado este recorrido, los visitantes son invitados a realizar una visita a las instalaciones de la bodega y disfrutar de una degustación de aceites de oliva varietales elaborados por Familia Zuccardi. Para finalizar son agasajados con una recepción protagonizada por los espumantes Santa Julia Extra Brut y Santa Julia Rosé.
Otro ejemplo de estas novedades en las bodegas es el dado por Bodegas Valentín Bianchi, que además de continuar con el ciclo de conciertos, este invierno incorpora las degustaciones en noche de luna llena, donde se mezclan vinos, gastronomía y astronomía. Un programa relacionado también a la astronomía es el que realiza la gente de Finca Decero donde una astrónoma, junto con personal de la bodega trabajan sobre las noches de luna llena junto con maridajes con vinos de la bodega.
Seguir mejorando
Con la segunda y tercera etapa en marcha del Plan del Consolidación del Enoturismo en Argentina, que lleva adelante Bodegas de Argentina junto con los gobiernos de las provincias vitivinícolas, la Sectur, el Consejo Federal de Inversiones y el financiamiento del Fondo Multilateral de Inversiones (BID/FOMIN). Las bodegas argentinas están buscando la forma de darle una vuelta de tuerca esta unidad de negocios, que en Argentina todavía está en su fase inicial.
“Ya nos encontramos trabajando en el segundo y tercer componente del plan, en donde trabajaremos sobre el desarrollo de productos. Para esto ya hemos realizado diferentes actividades como un encuentro internacional y talleres trabajo en todas las provincias vitivinícolas. Se trabajará sobre esta etapa un año más, en donde buscaremos elaborar el perfil de cada una de las rutas del vinos para que sea diferenciado y que los enoturistas tengan la motivación de visitar todas las regiones”, sostuvo Gabriel Fidel, quien lleva adelante el trabajo del plan.
Hace muy poco se dieron a conocer las Conclusiones de la Primera Etapa donde se trabajó sobre el Diagnosticar la Oferta y la Demanda Enoturística en nuestro país.
En este sentido, sobre la oferta se detecto que, entre otros puntos: hay poca diferenciación en los productos que se ofrecen en las distintas zonas, escasa puesta en valor del entorno natural y tematización de los establecimientos. Poca oferta de plazas de alojamiento de categoría alta. No está implementado, a nivel general, un sistema de señalización que identifique la pertenencia de la ruta a la red de las rutas enoturísticas de Argentina. Además existe un insuficiente conocimiento del turista del vino y su comportamiento. Se carece de un sistema de información. Hay inexistencia de planes de marketing del enoturismo.
Hay falta de capacitación tanto del sector vitivinícola respecto al turismo como del turístico respecto al mundo del vino. Son muy pocos los enlaces aéreos.
Para esto la consultora española propuso la realización de un plan dividido en cuatro partes: -
- Plan de creación de producto
- Plan de capacitación
- Plan de comercialización
- Plan de gestión organizativa y de apoyo
Mientras que en el caso de la demanda, la consultora STG llevó adelante el trabajo de investigación que permitió determinar que existen tres tipos de turistas:
Experto en vinos: Vasta educación en temas enológicos, siendo la motivación principal de su viaje catar diferentes tipos de vino, comprar botellas y aprender in situ. A su vez, también están muy interesados en la gastronomía local.
Enoturista Aficionado: Aunque no tienen una vasta educación en temas enológicos, conocen relativamente bien el mundo del vino. La motivación principal de su viaje es llevar a la práctica lo que han leído en diferentes revistas especializadas.
Enoturista Inicial: Personas que por diferentes razones (como la publicidad de una ruta o el querer tener nuevas experiencias), se acercan a una bodega sin tener ningún tipo de conocimientos en este campo. La motivación principal del viaje es otra, pero aceptan, de forma secundaria, pasar unas horas visitando una bodega.
De acuerdo con esto se descubrió que “Del total de enoturistas que visitan Argentina, 12,8% son expertos en vinos, 45,9% son enoturistas aficionados y 41,3% es un enoturista inicial.
Si diferenciamos entre argentinos y extranjeros: los argentinos que más viajan a las rutas del vino tienen entre 30 y 39 años, mientras que en los extranjeros la edad crece y la franja se encuentra entre los 39-59 años. Estos últimos lo hacen ya más bajo el lema de disfrutar de la vida y de sus retiros en donde se pueden dar estos lujos” sostuvo Dolores Lavaque de Consultora STG.
Entre las amenazas dentro de la demanda los turistas señalan:
- Inseguridad.
- Falta información general en la web, en las agencias de turismo y en el lugar.
- Lejanía, para los turistas no latinoamericanos.
-Falta de historia.
- Escasos medios de transporte que interconecten las regiones entre sí.
- Falta de creatividad y oferta tanto vitivinícola como no vitivinícola. Falta un calendario de actividades atractivas de la región.
Mientras que entre los beneficios del destino muestran:
- Costos.
- Exótico, auténtico.
- Se puede complementar con otro tipo de turismo por la región.
- Relativa cercanía para los turistas nacionales y regionales.
- Pertenecer a Great Wine Capitals (Mendoza).
- Variedad de bodegas grandes, medianas y pequeñas sobre todo en Mendoza.
- Todo el circuito de Caminos del Vino de Argentina ofrece diversidad de paisajes y oferta turística.
- El paso por Buenos Aires ofrece atractivos culturales atípicos para destinos de nuevo mundo.