Es licenciado en enologia, asesor externo de varias bodegas y desde 1988 lleva adelante un emprendimiento familiar en Mendoza. Según sus propias palabras, se trata de "Una bodega garage destinada a producir vinos de culto para amigos exclusivos, que aprecian nuestro particular estilo de vida contagiado por el fervor de nuestros abuelos". Desde Domaine St. Diego nacen anualmente las añadas de los reconocidos "Paradigma" y "Pura Sangre".
Por la década del '80, en épocas de vinos finos de mesa, Ángel Mendoza apuesta junto a otros visionarios como Raúl de la Mota, Roberto Luka o los Toso, al varietal Malbec, hoy insignia de la vitivinicultura Argentina. Era en ese momento Enólogo Maestro de Trapiche, lugar que ocupó en la centenaria firma por 25 años.
En 2005, con más de 2.200 votos entre sus pares, fue distinguido con el premio Oreglia de Oro. La distinción lleva el nombre de una figura muy representativa del tesón, la perseverancia, el talento y que además, identifica a toda la Industria Vitivinícola: el Reverendo Dr. Francisco Oreglia, Saleciano creador y fundador de la primera Facultad de Enología en Sudamérica.